Todas las empresas, no sólo la tuya, están sufriendo, y mucho, con esta pandemia. Las decisiones que tomes determinarán el futuro de tu negocio y de todos sus empleados, así que es importante que ejecutes acciones contundentes y claras. También tendrás que encontrar maneras de manifestar tu liderazgo. Aquí te dejo unas recomendaciones para estos difíciles tiempos.

Sé positivo

Cuando las cosas van bien, ser positivo es fácil—inclusive, natural. Ser positivo cuando todos los frentes del negocio están siendo amenazados es todo un reto. Puedes ser directo y honesto con tus empleados, haciéndoles saber que las condiciones son complejas; que no hay caja suficiente; que los clientes se han reducido, o son nulos, y que posiblemente así continúe la situación por meses. Pero tu actitud debe permanecer positiva. Hazles saber que sobrevivirán la situación, que tarde o temprano las cosas deben cambiar, que tu empresa y sus empleados tienen lo necesario para salir adelante. Si tú, como líder, difundes desesperanza y negatividad, todos serán contagiados, tanto empleados como clientes.

Comunica

Si escondes las cosas, todo mundo se imagina lo peor. Si no hay comunicación, los rumores fluirán y se tergiversarán, y pronto será difícil detenerlos. ‘¿Ya oíste que la empresa cierra?’, ‘¿Ya supiste que Mari, la de contabilidad, la forzaron a tomar vacaciones?’ Es mejor evitar rumores, y que la comunicación venga de conductos oficiales. Si no hay comunicación oficial, será sustituida por la imaginación de unos pocos, que con o sin dolo, van a dañar tu empresa.  Es más, si la empresa debe cerrar, así comunícalo. Es mejor que lo sepan de ti, de manera directa y honesta, que de alguien más. También si tienes que comunicar algo difícil, como una baja en sueldo o algún despido, te recomiendo que venga directamente de ti.

Confía

¿Eres de esos jefes que justifica la lealtad de los empleados según el tiempo que permanecen sentados frente a la computadora? Temo decirte que esa posibilidad ha terminado. El tener que trabajar desde casa pondrá a prueba tu fe en la lealtad y compromiso de tus empleados. Podrás darte cuenta, muy fácilmente, quién sí y quién no verdaderamente trabaja sin supervisión, pues los resultados serán evidentes, siempre y cuando confíes en tu personal.

¿Es posible vigilar hoy en día que los empleados se conecten y trabajen “9 to 5”? Sin duda. Desde bitácoras de conexión, hasta videovigilancia a través de las computadoras. ¿Vale la pena? Por supuesto que no. Al final del día, con o sin Covid-19, si no sabes quién de tu equipo está haciendo su trabajo y quién no, tal vez tú deberías ser quien debe de dejar el mando de la empresa. No dejes de realizar labores de supervisión, como realizar juntas remotas y/o preguntar estatus vía chat, que además del fin de supervisión permitirán mantener el compañerismo y humanismo de la empresa, pero evita ser un “Big Brother”.

Subsiste

Tu sueño no ha muerto, sólo se ha demorado. Subsistir es la única manera de seguir impactando las vidas de tus clientes y tus empleados. Alguna vez me capacité como Técnico en Urgencias Médicas, y hay una frase que muy claramente ejemplifica las prioridades de un paciente y el primer respondiente de mayor a menor: “Vida, función, estética”. De manera análoga, lo más importante durante tiempos difíciles, es que la empresa sobreviva; lo demás es secundario.

‘Pero nos vamos a ver mal ante la prensa’, o ‘Nuestros clientes se van a quejar que no les enviamos el newsletter mensual’. Ni modo, las premisas anteriores afectan tu “estética”, similar a cuando hay que realizar resucitación cardiopulmonar y rompes alguna costilla. Debes continuar con las compresiones.

‘Pero vamos a tener que despedir a 20 empleados’, o ‘Vamos a tener que cerrar nuestras operaciones en X país”. Ni modo, estas premisas son parte de tu “función”, similar a cuando hay que cortar un brazo gangrenado para salvar la vida.

Lo más importante es la vida de tu empresa, o no serán sólo 20 empleados y un newsletter que no llega.

Mesura

Diferentes empresas y diferentes industrias deberán de medir sus acciones según sus propias necesidades. Algunas industrias, como algunas farmacéuticas o industrias de primera necesidad (alimentos básicos, enlatados, etc.), se desempeñarán aún mejor que en tiempos normales. Deberás de tomar en cuenta varios factores para determinar qué tan drásticas deben ser tus acciones. Desde tu industria, el movimiento y el tipo de clientes, tu posición en la caja, tus pasivos, tu ubicación geográfica, tus gastos (o “burn rate”), etc. Es importante tomes acciones asertivas e inmediatas, es verdad, pero no te cortes un brazo si no es necesario. Recuerda que las acciones que tomes para subsistir son para que una vez que termine la pandemia estés en una posición de fortaleza y puedas aprovechar los huecos que dejaron tus competidores que no subsistieron. Si ya te cortaste un brazo, bueno, te costará más trabajo sustituirlo.

Fe y esperanza

Si estás leyendo este artículo, es porque estás pensando en que esta pandemia no será el apocalipsis. Y créeme, no lo será. Es normal que tengas miedo, pero el miedo se mitiga cuando identificas qué lo está provocando. Prende la luz y desenmascara al virus que figura en la oscuridad, y notarás que no es invencible.

No pierdas la fe y mantén la esperanza. Eres emprendedor porque tuviste fe, ¿lo recuerdas? Ahora la necesitas más que nunca. Ahora te necesitas más que nunca. Ahora te necesitamos más que nunca.

Gerardo Obregón Director General de Prestadero, Vía Entrepreneur México